Llamadas a escorts y putas con número oculto

Numero Oculto¿Deben los clientes llamar con número oculto a las putas, escorts u otros contactos relax?

Y, desde el otro lado…. ¿deben las profesionales del sexo atender o no atender llamadas con número oculto?

Sin duda, se trata de un tema delicado y controvertido que conviene analizar con detalle, tanto desde el punto de vista de los clientes como de las profesionales del sexo, sean independientes o presten sus servicios en agencias de escorts, clubs de alterne, pisos relax o tradicionales casas de putas.

No siempre será conveniente hacer o atender llamadas con número oculto, pero tampoco lo contrario. Para las profesionales del sexo la solución ideal no es dejar de atender siempre y en todo caso las llamadas con número oculto, así como tampoco para sus clientes la solución ideal es negarse categóricamente a facilitar un número de teléfono o móvil a sus contactos relax en ciertos casos.

Son varios los factores y consideraciones que deberían tenerse en cuenta para decidir cual es la mejor solución o estrategia en cada caso a la hora de decidir hacer o atender llamadas con número oculto, sin caer en ‘soluciones’ tan simplistas como un ‘SI’ ó un ‘NO’ categórico.

Veamos en primer lugar cual es, objetivamente, la situación actual, tanto en lo concerniente a las profesionales del sexo, como a sus potenciales clientes. Para ello hemos analizado el contenido de más de 14.000 anuncios de contactos relax publicados en este portal y en otros medios y más de 1.000 llamadas telefónicas durante casi dos meses, tanto a las anunciantes como a algunos de sus potenciales clientes.

Con relación a las profesionales del sexo, estos son los resultados:

– Menos de un 4% de las putas o escorts independientes incluyen en sus anuncios la advertencia de ‘no atiendo ocultos’ ó ‘no números ocultos’ o similar.

– Prácticamente ninguna (menos de un 1 %) agencia de escorts, club de alterne, piso relax o centro de masajes incluye en sus anuncios la advertencia de que no atenderá llamadas con número oculto.

Pero, al igual que en los manicomios, ‘no están todos los que son, ni son todos los que están’, pues en lo tocante a llamadas con número oculto no todas las profesionales que advierten en sus anuncios que no atienden dicho tipo de llamadas dejan de atenderlas, ni es cierto lo contrario, puesto que algunas profesionales independientes y agencias de escorts no atienden llamadas con número oculto aunque en sus anuncios no incluyan advertencia alguna a dicho respecto.

– Una de cada 17 escorts independientes no atiende o cuelga llamadas con número oculto sin llegar a pronunciar palabra alguna o tal vez limitándose a decir deprisa y corriendo algo así como ‘no atiendo ocultos’.

– Los clubs de alterne, los centros de masaje erótico, los pisos relax o las tradicionales casas de putas suelen atender prácticamente todas las llamadas de sus potenciales clientes, aunque las hagan con número oculto.

– Las agencias de escorts. no suelen colgar el telefono cuando llaman sus potenciales clientes con número oculto, y menos aún las de lujo, pero una de cada 12 agencias de escorts, de lujo o no, simplemente no atiende ese tipo de llamadas con número oculto, algo que resulta bastante curioso teniendo en cuenta que prácticamente ninguna de ellas incluye advertencia alguna al respecto en sus anuncios ni en sus páginas web.

En resumen, vemos que la gran mayoría de las profesionales del sexo atienden de entrada todo tipo de llamadas, sean o no con número oculto, aunque algunas de ellas, en determinados casos, especialmente cuando se les solicita salidas a hoteles o domicilios, exigen que se les llame con número visible.

¿Como actúan los clientes?

Pero… ¿como actúan los clientes de putas, escorts, masajistas eróticas y demás contactos relax? Por obvias razones, no disponemos de datos y referencias tan fiables y contrastables respecto a la forma de actuar o los patrones de conducta de los clientes del sexo de pago a la hora de llamar por teléfono a las profesionales, aunque creemos que sí disponemos de los suficientes como para poder sacar algunas interesantes conclusiones:

– Un 68%, es decir dos de cada tres usuarios habituales de los servicios de putas y escorts, afirman que, de entrada, siempre llaman a sus contactos relax con número oculto y que en ningún caso llamarían con su propio número visible. No obstante, algunos de ellos admiten que, en ocasiones, una vez que ya trataron personalmente con la escort, la agencia o la casa de putas, no ponen objeción alguna a la hora de utilizar su móvil con número visible.

– Un 21%, es decir uno de cada cinco clientes, llama de entrada a las profesionales del sexo sin ocultar su número de móvil, o bien llama de entrada con número oculto pero accede a llamar con número visible si así se lo pide expresamente una profesional, o si cree que el motivo de que una escort en la que está especialmente interesado no atienda sus llamadas es por llamarla con número oculto.

– Un 7%, es decir uno de cada quince clientes habituales de las profesionales del sexo de pago, utiliza un ‘putimovil’ , es decir un movil y/o una tarjeta prepago que han adquirido especificamente para dicho fin, bien a su propio nombre, bien a nombre de una tercera persona (a veces residente en países tan lejanos como Ecuador o Filipinas….). Algunos de ellos llaman de entrada con el ‘putimovil’ y otros sólo como segunda opción, cuando la profesional así se lo exige o no atiende sus llamadas con número oculto.

– El restante 4% de los clientes ‘no sabe/no contesta’, actúa en función de las circunstancias sin una ‘política’ predefinida o utiliza medios alternativos para contactar con las putas, escorts o masajistas eróticas, tales como el correo electrónico, llamadas desde hoteles, centralitas o teléfonos públicos.

Las razones de uno y otro lado

¿Cuales son los motivos que llevan a una de cada treinta profesionales del sexo de pago a insertar en sus anuncios el aviso de ‘no atiendo ocultos’ o similar?

La gran mayoría de las profesionales del sexo con las que hemos hablado y también algunas escorts que participan en foros arguyen motivos de ‘seguridad’, mientras que otras aseguran que la gran mayoría de llamadas con número oculto no son de verdaderos clientes sino de simples curiosos, ‘pajilleros telefónicos’, gente ‘pesada’ o aburrida que solo quiere ‘vacilar’ o pasar el rato, algo que los propios clientes, las profesionales que atienden ese tipo de llamadas y las estadísticas desmienten rotundamente.

Por su parte, los clientes que llaman a las profesionales del sexo con número oculto arguyen que lo hacen así por diversos motivos, casi todos relacionados con su privacidad o con el riesgo de ser víctimas de chantajes o de envío de SMS o llamadas inoportunas por parte de alguna de ellas, siendo esto último desgraciadamente bastante frecuente según hemos podido comprobar y como así queda reflejado en comentarios en algunos foros de experiencias con escorts, putas y travestis.

¿Quien tiene razón?

Como suele suceder cuando se trata de cuestiones más o menos delicadas con intereses contrapuestos, la razón no suele estar integramente de una de las partes, pero si se analiza a fondo la cuestión, objetivamente, podremos llegar a algunas conclusiones:

1) Si bien es cierto que las profesionales del sexo están expuestas al riesgo de ser víctimas de abusos, violencia, robo o cualquier otro delito, la realidad es que dicho riesgo se concentra principalmente en quienes ejercen la prostitución callejera, la más marginal y arriesgada forma de ejercer la prostitución.

Tan sólo unas pocas profesionales de las que se anuncian en este portal afirman haberse visto implicadas en incidentes desagradables con sus clientes (discusiones más o menos acaloradas por un motivo u otro, embriaguez, sustracción de algún objeto, etc), pero afortunadamente ninguna de las escorts con las que hemos contactado afirmó haber sido objeto de un delito grave por parte de sus clientes (violación, daños por palizas, robo con fuerza, extorsiones o amenazas serias, etc), denunciado o no denunciado por diversos motivos.

El riesgo para las profesionales del sexo siempre está ahí, es obvio, pero, con la excepción de las prostitutas que ejercen su oficio en la calle, no es mucho mayor que el que soportan otras mujeres ajenas a ese sector, como puede ser una empleada de hogar, una vendedora a domicilio, una enfermera o una abogada, como así lo pone de manifiesto la noticia del asesinato de una abogada de Granada publicada en EL PAÍS, la del robo con agresión a otra abogada en Castellón o la del homicidio de una abogada en Durango.

Tampoco están los clientes exentos del riesgo de ser víctimas de incidentes desagradables o delitos cuando acuden a una cita con una prostituta, sea en casas o pisos relax o en clubs de alterne, y de ello dan fé noticias tales como la de Antena3, que relata como seis prostitutas drogaron a sus clientes para estafarlos en Barcelona, ó la noticia publicada en el periódico La Región de Orense

Los riesgos no son algo exclusivo del sector de sexo de pago, sino algo consustancial a la propia existencia, y, por tanto, no hay que ignorar o minusvalorar los riesgos pero tampoco hay que sobrevalorarlos, tan solo reconocerlos, racionalizarlos, sopesarlos y actuar en consecuencia para intentar evitarlos o limitarlos, utilizando la cabeza, el famoso sentido común, y, también, la intuición, la inteligencia emocional o el ‘sexto sentido’.

2) No se pueden ignorar las connotaciones negativas que aún hoy en día lleva aparejado en amplios sectores de la sociedad tanto el ejercicio de la prostitución como la utilización de servicios sexuales, ni tampoco el natural deseo de preservar la confidencialidad tanto por parte de las propias profesionales como por parte de sus clientes, tanto en el ámbito social como en el laboral y familiar, especialmente cuando se utiliza un móvil de empresa o se trata de personas casadas o con pareja en cualquiera de sus modalidades.

Nos ha resultado imposible determinar que porcentaje de clientes son casados o tienen pareja, pero es de suponer que no son pocos. No debería resultar dificil comprender su temor a verse envueltos en una delicada situación, tal vez con graves consecuencias personales y familiares o de otra índole, no ya por posibles chantajes o extorsiones sino también por una simple confusión o indiscreción por parte de una profesional, algo que desgraciadamente ocurre con cierta frecuencia debido en gran parte a la falta de profesionalidad de algunas escorts que ignoran las reglas (no escritas) del ‘protocolo’ por las que debe regirse su profesión (entre ellas no llamar nunca a un cliente sin su previa autorización), o que, peor todavía, las rompen sin el menor escrúpulo, sin consideración alguna respecto a los gravísimos perjuicios que podría causar a sus clientes.

3) Otro hecho que se ignora o se olvida con facilidad es que, como bien se explica en el foro de la policía, hoy en día las llamadas con número oculto no son totalmente anónimas, pues en caso de delito las autoridades siempre podrán identificar tanto el número de teléfono del emisor como el del receptor de una llamada telefónica.

¿Qúe se debe hacer?

No hay reglas claras ni válidas para todos los casos, y, por tanto, como decíamos al principio, no hay soluciones tan simplistas como un ‘SI’ ó un ‘NO’ hacer o atender llamadas con número oculto, y por ello nos sorprende que en el Blog de Paula, la presidenta de APROSEX, una meritoria asociación de profesionales del sexo que imparte polémicos ‘cursos de prostitución’, se aconseje categóricamente a las profesionales no atender llamadas de números ocultos, algo que nos parece bastante exagerado y desacertado.

No obstante, en ese mismo blog se dan interesantes y acertados consejos a escorts, putas y demás profesionales del sexo de pago, y entre otros buenos consejos el de “cómprate un móvil de tarjeta, que sólo usarás para tus clientes” y el de “nunca llames a un cliente”, aunque suaviza dicho sabio consejo al añadir “como mucho hazle una perdida”, algo que a nuestro juicio supone una clara quiebra del “protocolo de discreción” que debería presidir las relaciones entre una profesional del sexo y sus clientes.

Según ese ‘protocolo’ no escrito, una escort, puta, acompañante, masajista erótica o cualquier otra profesional del sexo, NUNCA debe hacer una llamada telefónica a un cliente sin su previa autorización, ni tan siquiera una llamada perdida o con número oculto, pues como bien se dice en el Blog de Paula, el cliente “puede estar en casa, reunido, con sus hijos” .

Desde aquí, dejando la diferencia de opiniones aparte,  aprovechamos la ocasión para enviar nuestras sinceras felicitaciones al Blog de Paula, a APROSEX y, de paso, a HETAIRA, una asociación declarada de utilidad pública para defensa de los derechos de las trabajadoras del sexo que está realizando una muy necesaria, interesante y encomiable labor.

¿Atender o no atender llamadas ocultas?

Como antes decíamos, hay casos y cosas, y por ello la profesional debe utilizar el sentido común y su intuición para decidir que es lo que más le conviene en cada caso, siguiendo unas pautas básicas y tomando en cuenta algunas consideraciones, y, entre otras, las siguientes:

1) Atender de entrada una llamada con número oculto no supone riesgo alguno, y en todo caso no más riesgo que atender una llamada con número identificado.

2) Atender una llamada, aunque sea con número oculto, no supone una gran pérdida de tiempo: tan pronto como se detecte que se trata de un pesado, un bromista o un ‘pajillero mental’, se cuelga la llamada y punto final a la pérdida de tiempo. Normalmente, una profesional con cierta experiencia podrá detectar ese tipo de llamadas en menos de dos minutos.

3) El hecho de no atender una llamada con número oculto puede suponer la pérdida de oportunidad de contactar con un potencial estupendo cliente habitual, nada conflictivo, que simplemente pretende preservar su intimidad y no quiere exponerse al riesgo de una posible indiscreción, algo por desgracia relativamente frecuente, como antes dijimos y hemos podido comprobar.

4) Por lo visto, desgraciadamente, los ‘plantones’ de clientes maleducados o desconsiderados son bastante frecuentes, pero parece que, según testimonios de algunas profesionales, eso ocurre con similar frecuencia tanto entre los clientes que llaman con número oculto como entre los que lo hacen identificándose, así que no atender llamadas de número oculto no incrementa el riesgo de ‘plantón’ y, por tanto, no es una solución idónea para resolver los ‘plantones’ de clientes.

5) La pérdida de tiempo y los perjuicios que puede ocasionar un ‘plantón’, o los riesgos de acudir a una cita en un hotel o en casa de un cliente no son equiparables a los de un encuentro en un club de alterne, en un centro de masajes, en un piso relax compartido o incluso en el apartamento privado de la propia escort, puta, masajista o acompañante. Así pues, cuando se trate de una salida, habrá que reforzar las precauciones, algo que cualquier cliente razonable entenderá y por eso normalmente no pondrá reparos para facilitar un número de móvil o teléfono de contacto, que de paso servirá para coordinar mejor la cita (señas dudosas, posibles retrasos u otras incidencias).

6) En caso de ‘plantón’ o de una incidencia no delictiva con un cliente, la profesional poco más va solucionar el problema teniendo identificado el número de móvil del cliente que no teniéndolo, a lo sumo podrá intentar una revancha o ejercer su derecho al pataleo, molestando o acosando telefonicamente al cliente, algo que quizás colme sus lógicas ganas de ‘devolver la faena’ pero también algo objetivamente poco recomendable, especialmente si se trata de un cliente ‘carrasposo’ dispuesto a entrar en ese juego, o, peor aún, si se tratara de un desequilibrado o de un tipo peligroso.

7) No se debe olvidar que la crisis y la competencia, además de provocar una caída generalizada de las tarifas del sexo de pago, redujo considerablemente el número de clientes y que nada más ni nada menos que un 68% de ellos llaman de entrada con número oculto. La profesional que no atienda por norma ese tipo de llamadas está perdiendo una cuota de mercado importante.

8) No olvidar, tampoco, que hoy en día las llamadas con número oculto no son totalmente anónimas, pues en caso de delito las autoridades siempre podrán identificar tanto el número de teléfono del emisor como el del receptor de una llamada telefónica.

¿Y los clientes?

Tampoco hay reglas fijas. Aquellos a los que, por no ser casados, por no tener pareja, por no tener nadie que ‘fiscalice’ sus llamadas o por cualquier otro motivo, no le den demasiada importancia a su privacidad y/o no les importe correr el riesgo de ser molestados por una escort poco profesional o poco escrupulosa con SMS, mensajes de WhatsUp o llamadas inoportunas, seguirán llamando con su propio móvil con número visible. Uno de cada cinco clientes así lo hace normalmente.

En los demás casos, cual sea la mejor forma de actuar dependerá de las circunstancias, pero parecen lógicas las siguientes pautas y consideraciones:

1) Es conveniente hacer las llamadas, al menos las iniciales, con número oculto o bien, siguiendo el consejo del blog de Paula, pero en sentido inverso, “cómprate un móvil de tarjeta, que sólo usarás para llamar a tus escorts y demás contactos relax”, es decir, lo que coloquialmente se denomina un ‘putimovil’, a pesar de los inconvenientes o molestias que disponer, utilizar o guardar a buen recaudo dicho ‘putimovil’ pueda suponer.

2) Los clientes que no quieran utilizar un ‘putimovil’ deben tomar en consideración las circunstancias y las lógicas reticencias por parte de las profesionales a la hora de atender llamadas con número oculto, reticencias en ocasiones plenamente justificadas, como por ejemplo cuando tengan la duda o ‘intuición’ de que el llamante es un ‘cantamañanas’, o cuando se les solicite su desplazamiento a un hotel, al apartamento del cliente o a cualquier otro lugar. Es lógico que en esos casos, y también en otros, las escorts pidan o exijan al cliente un teléfono de contacto, sea el del propio cliente, el del hotel o cualquier otro.

3) Si por algún motivo el cliente no quiere realizar llamadas desde su propio teléfono con su número visible ni tampoco utilizar un ‘putimovil’ , puede intentar utilizar otros medios alternativos de contacto, como hacer una llamada desde una cabina, locutorio telefónico o centralita de su hotel, utilizar skype (creando un usuario a dicho fin y adquiriendo créditos para hacer llamadas a teléfonos) o bien utilizar el correo electrónico, aunque en la práctica parece que esto último no es muy habitual ni operativo.

4) Si una escort, justificadamente o no, se niega a atender llamadas con número oculto, el cliente tiene varias alternativas: llamar con número visible, utilizando su propio teléfono, un ‘putimovil’ o cualquiera de los medios antes indicados, o bien… renunciar a dicha profesional y, en su lugar, llamar a otras menos intransigentes o ‘quisquillosas’ que al menos de entrada atienden llamadas con número oculto, como así hacen la gran mayoría de las mujeres del sector de ‘contactos relax’, concretamente cuatro de cada cinco profesionales del sexo de pago.

5) En cualquier caso, los usuarios de servicios de sexo de pago, al igual que las profesionales, no deben olvidar que las llamadas con número oculto son facilmente trazables en caso de delito: amenazas graves, chantajes, extorsiones, etc.

Naturalmente, cada cual, sea escort o usuario de servicios de sexo de pago, es muy libre de tomar la decisión que estime más conveniente a la hora de hacer o de atender llamadas con número oculto, pero confíamos en que al menos las anteriores pautas y consideraciones sirvan a todos y todas como base de reflexión, y, en cualquier caso, para abrir un debate al respecto.

Por eso gustosamente enriqueceremos el presente artículo sobre tan debatida y espinosa cuestión con los comentarios, matizaciones o aclaraciones de nuestros lectores y lectoras, que pueden ser enviados al siguiente correo electrónico: correo@contactosfaciles.com que, en caso de que sean relevantes, serán incorporados a este artículo de opinión.

8 pensamientos sobre “Llamadas a escorts y putas con número oculto”

  1. jajajja como ke intransigentes y kiskillosas… pero de ke cojones vais, parece ke os lo estais tomando como algo personal. partiendo de ke es decision de la persona ke ofrece sus servicios si atiende o no a numeros ocultos… ke no decir tiene ke yo selecciono a las personas a las ke abro las puestas de mi casa. hay un dicho ke dice mi padre: el ke no se fia no es de fiar… y eso de ke hay personas ke molestan a sus clientes, pues la verdad se de casos. pero no tienes mas me mirar un texto para saber un poco con kien te vas a encontrar o con kien vas a tratar, hay clases y clases. un saludo!
    pd: esta cuestion no nace de la nada, las personas ke decidimos no atender a numeros ocultos es por un motivo de peso. yo hace casi seis años ke empece en esto y al principio (inocente de mi) no le di importancia y atendia a numeros ocultos a raiz de tener varias movidas extrañas con ciertos personajes, opte por dejar de atender.
    y ahora descubri una aplicacion gratuita ke es la ostia… blokea los numeros ocultos. asi, no gastas saliba ni haces mala sangre jajajaja muxus

  2. Claro que eso de atender numeros ocultos es decisión de cada una de nosotras, faltaría más! y eso es lo que se dice al final del artículo, que a mí me gustó mucho. Trabajo desde hace varios años en un piso céntrico con otras dos amigas y la verdad es que siempre atendemos las llamadas con número oculto y nunca hemos tenido movidas raras pero allá cada una con sus decisiones………….

  3. Yo trabajo sola y también suelo atender todas las llamadas. a veces algun graciosillo o pesao me hacen perder el tiempo pero dá igual que me llamen con numero visible o con numero oculto.

  4. Yo como cliente y como potencial “paganini” siempre llamo y siempre llamaré con número oculto. ¿Por qué? pues por mi propia seguridad, intimidad, privacidad y para que nadie llame a mi móvil de empresa poniendo en riesgo mi puesto de trabajo o a mi móvil personal poniendo en riesgo mi estado civil actual. Además no quiero recibir por dar y facilitar mi número SMS’s de tipo premium de esos que quieras o no pueden acabar costándote al mes entre 100 y 200 eurazos que por razones obvias pueden derivar en los 2 puntos anteriores de comprometer mi seguridad y privacidad. ¿Hay quien no me cogerá el teléfono? lo sé, ya me ha pasado, pero los 20€, 30€, 50€ ó 100€ se los llevará entonces la que sí lo haga y me haga pasar el rato que yo espero, que no es para maltratar ni que ninguna tenga que pasar un mal rato, sino para pasar yo uno bueno. Es cierto que es dificil saber qué es lo mejor en estas situaciones, lo admito, pero mi privacidad y novel de vida desde luego que no se va a ir al garete porque yo dé mi número de móvil. El que realmente vaya a hacerle a una chica algo gordo, desde luego se compra un móvil de prepago o lo roba, no lo hace con el suyo propio. El que no tiene más remedio que utilizar su propio móvil, pues lógicamente no es tan payaso como para hacer algo gordo. Yo de ellas atendería (y de buen grado), preguntaría y si el cliente quiere atención en un hotel o salida o similar, que pidan por lógica más datos, si es un pajillero cortará pronto y si está uno interesado, pues ellas ya son inteligentes y tienen experiencia para darse cuenta y pedirles más datos.

  5. Hay razones de un lado u otro valederas.
    -Por razones de seguridad de las mujeres que ejercen dicha labor, siempre pedirán un número visible a donde concretar cuando se trate de una cita a domicilio, más si es en casa o piso particular.
    Si es en hotel o similar, el mismo lugar es desde ya un grado de seguridad, pero no total.
    -De parte de algunos clientes que puedan correr algún riesgo con la familia o en el trabajo, estos llamen de número oculto, es lo normal, pues si es cierto y esto es lamentable, que algunas chicas, NO todas, les guste llamar para chantajear a algún cliente u otro delito.
    Pero es cierto, que los organismos de inteligencia, en caso de emergencia, de investigación, todos hoy en día, tienen acceso a dicha información, tanto de seguir una llamada y por ende, de su ubicación.
    De pronto algunas, y esto se pueda presentar, alguna chica le quede gustando algún cliente, lo quiera llamar, por saludar, por ofrecer de nuevo sus servicios. Este, de ofrecer los servicios de nuevo, es muy común y es por algún grado de confianza chica-cliente.
    -Atender todas las llamadas: Con base en lo de la seguridad, todos los sitios relacionados con labores sexuales, a diario reciben llamadas sexuales. De todas maneras esa es su labor.

    Es cierto, hay señores o hasta mujeres (poco común), que se ponen pesados, pero como dice en algunas líneas del estudio, las mujeres que saben de ello, saben cómo manejar una situación de estas. Si es muy pesado, colgar. Si insiste en llamar, la voz ya se le conocerá.

    -También es necesario atender dichas llamadas, ya que como se dice en el estudio, si se sabe manejar una situación, el emisor de la llamada, es un potencial cliente, si le corta la llamada, se perderá como cliente.
    Por ello muy importante, la CULTURA de la RECEPCIONISTA de la llamada.
    Hay recepcionistas que son muy groseras y cuelgan de una! Ojo! Eso dice mucho de un negocio.
    Se debe contestar SIEMPRE CON AMABILIDAD.

    TODO CLIENTE de antemano quiere saber del servicio mediante línea telefónica.
    En algunos sitios, una persona, generalmente la administradora, es quien atiende las llamadas.
    Unas sólo se atienen a decir que la información sólo se da en el local. Ni siquiera dicen dónde es y cuelgan (que para eso está el aviso clasificado)
    Otras sí dicen la dirección, pero nada más.
    Las que si dan la información pero son cortantes

    -Las que sí dan la información, pero buscan atraer al cliente, decir que se les atiende bien, que las chicas son cultas (forma de expresarse), bonitas, implicadas, complacientes, de conversaciones interesantes (cultas). Buena atención de la casa

    -Los sitios donde se les asigna a las mismas chicas mediante turno a que sean ellas mismas quien den la información del servicio. También muy importante la cultura de la chica.

    Pero además de la cultura y esto aunque no parezca: un poco de morbo de la chica que da la información a la persona que está del otro lado de la línea es básico para una buena atención.
    A quien no le gusta que quien le atienda la llamada, le hable con voz femenina de lo que ella o sus colegas saben hacer y de qué manera. Es cliente casi seguro, un 90% a 98% de efectividad. Pero, que no se le engañe al este hacerse presente y todo se vaya abajo. Cliente que NO volverá.

    -Cuando el receptor de la llamada es un hombre:-Tiene que ser muy amable sin ser afeminado o que este le transfiera la llamada a una mujer, bien sea la administradora o una de las chicas o la chica de turno.

    Cuando el servicio incluye travestis o similares, el riesgo es mucho mayor, tanto de quien hace la llamada como del local que la recibe. No quiero ser discriminatoria, pero en este gremio es mucho más difícil de trabajar, los que lidian con dicho ambiente lo saben

    El servicio de LESBIAN, en casi todo, sino en todo local, es muy común que se dé. Muchas sólo hacen show sin serlo.
    Otras mujeres atienden hombres, pero son lesbianas.
    Otras con el tiempo de estar en el trabajo, resultan conviviendo con el servicio lesbian o resultan gustándoles las mujeres como los hombres.
    Como las que resultan dejando a los hombres por enamorarse de mujeres, por el trabajo, por su feminidad, por el hecho de ser colegas y se entiendan en el gremio
    En síntesis, el Número Oculto o NO oculto, quien llame y esté interesado en ir, no pone problema en dar su número, quien tenga una doble intención o mala intención, será quien quiera ocultarla desde el comienzo
    Muy importante que el cliente sepa con que chica o mujer está tratando para saber si puede dar o no su número de móvil. De la cultura de cada persona deduce que puede esperar de esta, tanto en una información de esta como es el número de móvil, del ESTADO DE SALUD DE LA CHICA, como DEL CLIENTE, así como de un buen servicio íntimo sin que ella llegue a ser agresiva y/o viceversa.
    La Casa o sitio de trabajo de índole sexual, tiene MUCHA RESPONSABILIDAD, de lo que le pueda suceder a cada mujer, como a cada cliente, sea mujer u hombre.

  6. Lo mejor es usar una tarjeta prepago. Yo tengo una solo para llamar a las lumis. Mi nombre y mis demás datos no aparecen por ninguna parte porque se la compré a un marroquí por 20 euros en un locutorio. Así de simple, así de fácil, no voy a arriesgarme a que alguna lumi desesperada empiece a hacerme llamadas en le momento más inoportuno.

  7. Tras oir algunas historias de lumis yo nunca llamo con mi numero visible, siempre con oculto y si alguna no me coge la llamada simplemente llamo a la siguiente de la lista.

  8. Más de la mitad de las llamadas ocultas que recibo son de pajilleros o de graciosillos para hacerte perder el tiempo por eso casi nunca las atiendo solo si no tengo mucho trabajo

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